Leonel cree que Samaná será el Montecarlo del Caribe

El presidente Leonel Fernández destacó el potencial turístico de esta península, la que a su juicio se está convirtiendo en el Montecarlo del Caribe.

Al encabezar la inauguración del Boulevard Turístico del Atlántico, con una inversión de US$149.5 millones, Fernández dijo que desde que asumió el poder en 1996 se propuso desarrollar y modernizar la infraestructura de Samaná para convertirla en un gran polo turístico de atracción universal.

Resaltó que se ha avanzado inmensamente con la construcción de la carretera que enlaza a Santo Domingo con la región, del acueducto de Samaná y el inicio de la construcción del acueducto de Sánchez.

Indicó que todo ello contribuye a atraer inversiones en construcción de hoteles, el aeropuerto y poder promover internacionalmente el flujo de turistas hacia esta región.

Fernández refirió que Samaná está transformando su fisonomía y se está convirtiendo en un polo de atracción.

“Y el potencial que tiene hacia el futuro es inmenso; será el que nosotros le querramos proporcionar. Para mí el sueño será cumplido. Samaná ya se está convirtiendo en el Montecarlo del Caribe”, exclamó Fernández. Durante el acto el Mandatario recibió nueve placas de reconocimiento de igual número de municipios y comunidades de la región Nordeste.

El ministro de Obras Públicas, Víctor Díaz Rúa, dijo que el Boulevard tiene una longitud de 124 kilómetros, cien de los cuales fueron reconstruidos y los otros 24 abiertos formalmente al público ayer .

Agregó que la obra complementará el esfuerzo del Gobierno para convertir a Samaná en un eje esencial de desarrollo del turismo, instrumento clave del presente y del futuro económico del país.

Aseguró que el Boulevard posibilitará el acceso a la zona para construir más de 10 mil habitaciones turísticas, con un potencial para alojar cada año unos 600 mil visitantes.

A su vez el senador Prim Pujals y el presidente de Puerto Bahía, Samaná, Juan Francisco Bancalari, destacaron el potencial turístico y económico de Samaná. La bendición estuvo a cargo de monseñor Benito Ángeles.