Bandera Dominicana en la cima del Everest

La bandera tricolor dominicana se quedó el viernes pasado en la cima del mundo, más cerca de Dios. No se sabe si el viento de la montaña con su prisa le ha permitido seguir allá, pero seguro en el encuentro, ella habló de su historia, luchas y hazañas de sus hombres y mujeres.

Karim Mella, Iván Gómez y Federico Jovine hablaron ayer desde Kamandú, Nepal, cuando allá eran las nueve de la noche y en República Dominicana las once de la mañana. Sus voces se escuchaban enérgicas, pese a la travesía para conquistar el Everest.

“El día de la cima fue bien difícil porque hubo varios inconvenientes. Fueron 22 horas caminando. Yo estaba muy preocupado porque se me estaba agotando el oxígeno. Pero a pesar de todo, Dios nos regaló un hermoso día, lleno de sol”, dijo Iván Gómez, el segundo de los expedicionarios en llegar a la cima del pico más alto del mundo. Contó que vivieron experiencias difíciles, como encontrar el cadáver de un japonés que falleció en el trayecto.

“Aunque se han reducido, es común la muerte de las personas. Pero afecta mucho cuando es un conocido y pasó que yo vi cuando un helicóptero traía el cadáver de un compañero. Y es ahí cuando uno se pregunta: ¿En qué diablos me metí?… Éramos 26: uno murió y 19 no lograron la cima”, expresó.

Karim Mella fue el primero en llegar a la meta. Dijo que ahora es que entienden la magnitud de lo que han hecho. De los tres, es el único que vive en el extranjero. Considera que lo más sorprendente es ver cómo los extranjeros se admiran al saber que son dominicanos los que han escalado la montaña.

“Es un orgullo grandísimo que yo tengo ahora mismo, porque en el extranjero ellos creen que los dominicanos somos sólo merengue o pelota, pero qué cosas tan interesante se dejan para los países desarrollados o los latinoamericanos que tienen la cultura de montañismo”, declaró. En tanto, Jovine dijo que la proeza debe servir para el desarrollo de la cultura de montañismo en el país.